
En la Clínica Dra. Herrera, 4 de cada 10 consultas de labios no son pacientes que quieran ponerse ácido hialurónico, sino pacientes que quieren corregirlo o quitárselo. Labios que han subido por encima de su borde natural, volúmenes que ya no se parecen a la boca de quien los lleva, bultos que se notan al hablar o al besar.
En este artículo no explicamos cómo se rellenan unos labios, para eso tienes nuestro artículo de ácido hialurónico en labios, aquí contamos lo que vemos cuando el resultado no ha sido el esperado y cómo lo resolvemos en consulta.
¿Por qué llegan cada vez más correcciones a la clínica?
El ácido hialurónico en labios es uno de los tratamientos más demandados de la medicina estética, y eso tiene una cara B. Cuanto más se hace, más resultados mejorables aparecen. En nuestra consulta, las causas que más se repiten son:
- Retoques acumulados: se añade producto cada pocos meses sin esperar a que el anterior se reabsorba. El ácido hialurónico puede permanecer en el tejido más tiempo del que se suele decir, y el volumen se va sumando.
- Tratamientos guiados por tendencias, no por la anatomía de cada boca.
- Técnica o plano de inyección incorrectos, a veces por personal sin formación médica.
- Precios muy bajos que no dejan margen para una valoración real.
En consulta recibimos distintos perfiles de pacientes que han tenido problemas tras un procedimiento de relleno de labios o como consecuencia del acúmulo de procedimientos.
Por un lado, vemos pacientes que se han realizado el tratamiento una única vez, pero con la cantidad, el producto o la técnica errónea, que presentan migración del producto y desestructuración de la anatomía normal del labio. En estos casos, se puede recurrir al uso de la hialuronidasa, pero no siempre el resultado es satisfactorio ya que si hay una alteración en la anatomía, es difícil que el labio vuelva a estar en su forma inicial.
Por otro lado, vemos pacientes de mayor edad, que se han realizado el procedimientos en distintas ocasiones, que van teniendo un labio superior cada vez más largo, que envejece el mismo ya que deja de exponer de manera natural la dentadura superior al hablar. En estos casos, es más indicado recurrir a una cirugía para devolverle la naturalidad al labio.

Los problemas que más vemos
Por orden de frecuencia en nuestra consulta:
Labios migrados
El relleno se desplaza fuera del labio, normalmente por encima del borde del labio superior. Se pierde la línea que separa el labio de la piel y aparece una especie de “repisa” o “efecto bigote”, más visible al sonreír o de perfil. Suele deberse a un exceso de volumen para el espacio que el labio puede admitir, a inyecciones muy superficiales o a sesiones repetidas en poco tiempo.
Sobrerrellenado
Los labios han perdido su proporción: el superior sobresale demasiado de perfil, el arco de cupido se desdibuja o la boca se ve rígida al hablar. Muchas veces la paciente no lo percibe del todo porque el cambio ha sido gradual, retoque a retoque.
Bultos, nódulos y asimetrías
Pequeñas acumulaciones de producto que se notan al tacto o se ven con ciertos gestos. No todos los bultos son iguales: algunos son producto mal distribuido y otros pueden ser reacciones inflamatorias que requieren un tratamiento médico distinto. Por eso es importante que los valore un médico antes de actuar.
Coloración azulada bajo la piel
Cuando el ácido hialurónico se coloca demasiado superficial, la luz atraviesa el producto de forma que la zona adquiere un tono azulado. Se conoce como efecto Tyndall y no desaparece con masajes ni con el tiempo a corto plazo.
¿Cómo valoramos un relleno que no hemos puesto nosotros?
Antes de tocar nada, necesitamos saber qué hay en esos labios. En la primera consulta preguntamos cuándo fue el último tratamiento, cuántas sesiones ha habido, qué producto se usó y quién lo aplicó. Pedimos, si la paciente la tiene, la etiqueta o el registro del producto que debería figurar en su historia clínica.
Después exploramos los labios, palpación, fotografías en reposo y en movimiento y se necesita la realización previa de una prueba de imagen (ecografía cutánea), para valorar la presencia del ácido hialurónico, en qué plano está situado y si existe una migración del mismo. También preguntamos por alergias, en especial a picaduras de abeja o avispa, porque es relevante antes de usar hialuronidasa.
Disolver no siempre es la respuesta. Antes de disolver, hay que asegurarse de la presencia de ácido hialurónico.
Hialuronidasa: qué es y cómo la usamos en la clínica
La hialuronidasa es una enzima que rompe las cadenas de ácido hialurónico para que el organismo pueda eliminarlas. Es lo que hace reversible a este tipo de relleno y la razón por la que una clínica médica debe tenerla siempre disponible, también para actuar ante una complicación vascular urgente.
Empieza a actuar en pocas horas. Los primeros días puede haber hinchazón, enrojecimiento o picor en la zona, así que el resultado real se valora pasados unos días. Las reacciones alérgicas son poco frecuentes, pero existen, y por eso se revisan los antecedentes antes del tratamiento.
Una limitación importante: solo actúa sobre el ácido hialurónico. No sirve para silicona ni para otros rellenos permanentes.
Nuestro protocolo:
- Prueba previa: si se hace prueba de alergia previa a la infiltración de hialuronidasa, poniendo una pequeña cantidad en otra zona, como el antebrazo.
- Número de sesiones habituales: dependerá de cada paciente, la cantidad de ácido hialurónico y el tipo de ácido hialurónico que se haya empleado.
- Cuándo ve la paciente el resultado: volvemos a valorar a la paciente a la semana.
- Disolución total o parcial: en general, hay una disolución casi completa, pero hay que tener en cuenta que no es una enzima selectiva del ácido hialurónico que nosotros hemos puesto, sino también del propio, por lo que hay que ser muy prudentes con las cantidades de hialuronidasa que se emplea. Por tanto es mejor poner menos e ir revisando.
- Anestesia o cuidados posteriores: antes de la infiltración, se puede poner anestesia tópica en la zona a infiltrar para que el procedimiento sea más confortable.
¿Cuándo se puede volver a rellenar?
Tras la hialuronidasa hay que esperar a que la inflamación desaparezca y el tejido se asiente antes de valorar un nuevo relleno. En nuestra clínica esperamos al menos 15 días para realizar un nuevo procedimiento en la zona
No obstante, debes saber también que a veces la mejor recomendación es no volver a rellenar, sobre todo en los casos en los que se ha producido una alteración anatómica o por un exceso de volumen,
Cuando no es ácido hialurónico
Si lo que se inyectó fue silicona u otro relleno permanente, la hialuronidasa no tiene efecto. Estos casos son más complejos, pueden requerir cirugía y suelen necesitar un especialista distinto.
Señales de alerta para no llegar a una corrección
- Que el tratamiento lo haga un médico. Puedes comprobar su colegiación en el Colegio de Médicos.
- Que te digan qué producto te ponen y quede registrado en tu historia clínica.
- Que la clínica tenga hialuronidasa y sepa usarla.
- Que te hagan una valoración real, no un precio cerrado por teléfono.
- Que sean capaces de decirte que no cuando no hace falta más volumen.
- Respetar la anatomía del labio para que no se vea artificial.
- Menos es más
- Respetar los tiempos antes de un nuevo tratamiento. No todos los pacientes degradas el ácido hialurónico a la misma velocidad, por lo que es importante hacer una correcta valoración.
- En ocasiones, es prudente recurrir previamente a una ecografía, antes de realizar el procedimiento

Preguntas frecuentes sobre la hialuronidasa
¿Duele la hialuronidasa?
La molestia es parecida a la de un relleno: un pinchazo y algo de escozor. Puede utilizarse anestesia tópica.
¿Se elimina todo el relleno o solo una parte?
Depende de la cantidad que se aplique y de cómo se distribuya, así que se puede disolver parcialmente. Para ello, es importante una evaluación ecográfica.
¿Cuánto tarda en hacer efecto?
Empieza a actuar en horas, pero hay que esperar a que baje la inflamación de los primeros días para ver el resultado real.
¿Afecta al ácido hialurónico natural del labio?
Puede degradarlo también, pero el organismo renueva su propio ácido hialurónico de forma continua, por lo que se recupera en poco tiempo, si se usa una cantidad prudente de hialuronidasa. ya que pueden quedar asimetrías o defectos de volumen importantes si no se usa de manera correcta
¿Cuánto cuesta corregir un relleno de labios?
Depende de la valoración.
¿Puedo volver a ponerme ácido hialurónico después?
Sí, una vez que el tejido se ha asentado y si la valoración lo aconseja. En nuestra clínica esperamos, de 15 días a un mes
En conclusión, un relleno de labios que no te convence no es algo con lo que tengas que convivir. Si es ácido hialurónico, casi siempre tiene solución, y muchas veces pasa por quitar antes de pensar en añadir. Lo importante es que lo valore un médico que entienda qué hay en tus labios y por qué ha quedado así, y que te diga con honestidad si conviene disolver, ajustar o simplemente dejar que tu boca vuelva a ser la tuya.
¿No te gusta cómo han quedado tus labios? En la Clínica Dra. Herrera en Málaga, valoramos tu caso antes de proponerte nada. Visítanos.
